Valiosísimo botín en Grecia

Lo hubiéramos firmado con sangre. Venir con seis puntos de renta de Grecia, de una pista donde no había ganado nadie hasta ahora en Eurocup, y han pasado grandes equipos, y con la sensación de dominar, lo habríamos incluso sellado. Más complicado incluso con la baja de última hora de Mouss y con Sprea sin casi poder respirar y sin entrenar en toda la semana. Bien es cierto que pudo ser mucho más, Avenida llegó a estar +18, pero fuera de casa en Europa, esas rentas son sumamente sabrosas. Renta fraguada desde la defensa, bajando la anotación local una barbaridad, y desde el mágico talento de Iyana, la intensidad “microondas” de Soriano y la seguridad de Cave.

Que Athinaikos es un equipo de parciales y talento, era sabido. Por si había algún despistado, un vendaval de inicio de las griegas lo dejaba claro. 8-0 de salida con Hristova enchufada, y afortunada, y Avenida tratando de resistir aunque con demasiados errores en defensa. Los primeros puntos para engancharse al partido los puso Iyana y las azulonas se aplicaron a lo que tocaba, a defender. En eso fue clave la entrada de una segunda unidad liderada por Soriano que se “merendó” a Tsnineke en esos primeros instantes para finalizar el primer parcial 17-18. Sin duda, la gran noticia en ese momento fue el regreso, 14 meses después, a la pista, de Regan.

Los mejores momentos de un Avenida extraordinariamente serio llegaban desde la defensa, con las griegas teniendo muchas dificultades para anotar y Avenida consiguiendo la máxima renta del partido hasta ese momento, 21-27. Volvió Athinaikos a su plan titular y el talento de Prince volvía a aparecer. Entre ella y los 2+1 consecutivos que concedía Avenida se daba la vuelta al partido. Un par de decisiones arbitrales controvertidas (una fuera clara en la repetición a favor charro y una inventada falta de Sprea) daban cuatro de ventaja para las locales a falta de tres segundos. Tiempo muerto de Anna, balón a Iyana y triple desde la Acrópolis para dejar el 37-36 al descanso.

Los fantasmas de los malos terceros cuartos desaparecieron de un plumazo. Bueno, más bien los hizo desaparecer Iyana Martín. Su arranque de cuarto se podría poner completo como obra de arte en cualquier museo. Siete puntos y una asistencia para Cave para un 9-2 que daba la vuelta al marcador y dejaba sin respuesta a las griegas. De ahí hasta final de parcial fue un monólogo charro, bordando l baloncesto ofensivo y defensivo. El parcial de 10-27 lo reflejaba, pero no iba a ser tan sencillo.

Llegaron a ser +18 de ventaja y triple liberado para ampliar, pero a partir de ahí Avenida entró en bonus con casi ocho minutos por jugar, finjan sorpresa, y cambió el partido con un equipo más atascado en ataque e incluso rechazando tiros liberados. Al talento de Hristova y Prince s le sumaron un par de decisiones controvertidas e incluso Athinaikos tuvo triple para reducir e Iyana, sobre la bocina para ampliar. Se quedó en unos muy ricos seis puntos para defender en casa en una semana.

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